¿Cómo desarrollar una estrategia de campaña política ganadora?

Desarrollar una estrategia de campaña política es clave para ganarse la confianza de los votantes y salir vencedor en un proceso electoral. ¿Cómo desarrollarla de manera eficaz?

Las estrategias de campaña política buscan posicionar a un candidato o partido político en el mercado electoral. Pero a pesar de su importancia, muy pocas agencias de marketing y jefes de campaña la saben implementar de manera correcta.
Para hacerlo, es importante -primero- tener presente que cada campaña política es única e irrepetible. Es decir, no debe ser igual a las campañas pasadas o a la de otros candidatos. Las razones son que los hábitos de consumo de los electores se modifican constantemente, y lo que funcionó hace uno o dos años, ya no funciona en la actualidad, y porque no todos tienen el mismo público objetivo.

Teniendo claro estos factores, una estrategia de campaña política debe considerar los siguientes aspectos:

1. Conocer y comprender a los votantes
Conocer a los votantes es un factor fundamental en una estrategia. Para ello, es necesario que los jefes de campaña o agencias que están llevando el marketing político del candidato, segmenten a los votantes bajo cinco criterios: edad, género, ubicación, situación económica y consumo de redes. Este último ha tomado vital relevancia, pues comprende todo lo que hace el electorado durante sus momentos de ocio en Internet, como qué redes sociales visita, qué tipos de contenidos observa y cuánto tiempo pasa en una red social o página web. Con ello, se pueden preparar mensajes casi personalizados, lo que ayuda a captar la atención de más público.
2. Crear un mensaje de campaña identificable
El mensaje de campaña tiene que ser creado de tal manera que el electorado se sienta identificado con el candidato. Es decir, debe abordar temas actuales que preocupan a la población, pero de manera simple, sencilla y de fácil entendimiento; sin dejar de lado el objetivo principal: mostrar al político como la mejor opción para el país, región o distrito al que está postulando.
3. Identificar los canales para llegar a los votantes
Los medios de comunicación son plataformas eficaces para llamar la atención de los votantes. Sin embargo, es necesario elegir el más adecuado según el tipo de elector. Por ejemplo, si el público objetivo son jóvenes, las redes sociales como Facebook, Instagram, TikTok o Twitter son los adecuados. Pero, si el target es una persona mayor de 50 años, puede que las entrevistas por televisión y radio tengan un mejor alcance.
4. Promoción en redes sociales
Las redes sociales juegan un papel importante en las campañas electorales, sobre todo en tiempos de pandemia, donde se han convertido en los medios más usados por los políticos peruanos para acercarse al electorado. La razón: el 78 % de la población nacional de entre 18 y 70 años se encuentra en los social networks, de acuerdo a Ipsos. Por ello, tener una página en Facebook, Twitter o Instagram es una forma eficaz de obtener el apoyo de los electores. Incluso, sirven para motivar y captar la atención de aquellos votantes que no están interesados en la política o aún no han decidido su voto.
5. Elaboración del presupuesto
El presupuesto debe ser elaborado de manera estratégica para cubrir todos los gastos de la campaña. Para ello, es trascendental efectuar estimaciones de cuánto se gastará a lo largo de la contienda electoral y de dónde se obtendrán los fondos para financiar. Además, un buen presupuesto de campaña facilita el monitoreo de los fondos que se recaudaron y ayuda a segmentar los costos que se realizaron durante la contienda electoral.

MARKETING POLÍTICO

conoce qué es y por qué es importante saber sobre el concepto.

Marketing Político es un conjunto de acciones comunicativas llevadas a cabo por una consultoría o un profesional de Marketing con el objetivo de impulsar la reputación de un representante o grupo político, al mostrar las ventajas de sus propuestas e ideas.

¿Recuerdas por quién has votado en las últimas elecciones? ¿Acompañas diariamente los hechos de tus representantes políticos?

Si tu respuesta fue no, es posible que la política no te cautive la atención. Pero la razón también puede ser otra: el candidato al que has votado no realiza acciones o campañas de marketing político.

Si desconoces este concepto ¡Sigue leyendo! Te lo explicamos en detalles a continuación.

¿Qué es el Marketing Político?

El marketing político, o la mercadotecnia política, es un sistema compuesto por métodos, técnicas y prácticas, que pretenden estrechar la relación entre un electorado y un candidato, un gobierno, un partido o un grupo político.
Estrechar la relación, en este ámbito, significa desenvolver una comunicación entre el candidato y los electores, construyendo una imagen política sólida, que transmita confianza y seguridad, a fin de conquistar la aceptación y la simpatía del mercado electoral.
Pero ojo: el marketing político debe emplearse de forma responsable.
La mejor manera de hacerlo es buscando atender a las necesidades de la sociedad, además de educar a los votantes sobre la vida política en torno a ellos, promover su participación y mantenerlos informados sobre los trabajos realizados durante el mandato.

¿Qué estrategias de Marketing Político pueden ser aplicadas?

Como dijimos anteriormente, el marketing político aplica técnicas de comunicación con el objetivo de construir una imagen fuerte y carismática ante el público objetivo.
Para eso, se llevan a cabo algunas estrategias.

Estrategias de Marketing Político

1. Análisis del mercado electoral
Para ser capaz de obtener resultados positivos, la mercadotecnia política debe comprender lo que mueve a las personas, lo que las hace resistir a las dificultades y cómo construyen sus creencias en un mundo mejor. El análisis del mercado electoral es capaz de ofrecer esas respuestas. Las encuestas y cuestionarios son algunas de las metodologías de investigación que más se utilizan para poder conocer a los electores, sus deseos y sus necesidades. También con la ayuda de la Internet y las redes sociales, ha sido mucho más fácil realizar investigaciones acerca de los votantes y apuntar hacia dónde van sus opiniones y actitudes.
2. Creación de una marca política
De la misma manera que en los negocios, los políticos también llevan una marca La marca del político es su identidad, de la que debe extraer toda la inspiración para desarrollar sus ideales políticos. El perfil de un candidato se estudia con el objetivo de planear la imagen que será proyectada a la sociedad. Por ejemplo, algunos políticos son reconocidos por el electorado como representantes de la salud o la educación. Mientras tanto, otros son vistos como entendedores de economía. Sea cual sea su marca, el marketing ayudará a construirla a través de una estrategia de branding.
3. Construcción de una comunidad
Un candidato necesita mantener al electorado a su lado si desea tener la fuerza política necesaria para ejecutar sus proyectos. Por eso se considera tan importante acercar a las personas y crear una comunidad Si en el pasado la única manera de hacerlo era a través del activismo y de la militancia política, hoy es posible alcanzar el mismo resultado de otras maneras. Con la popularización de las redes sociales, una de las herramientas más utilizadas es la creación de grupos. Los medios como Facebook y WhatsApp permiten que varios usuarios se reúnan para debatir y conversar sobre temas de un mismo interés.
4. Inversión en contenido
El marketing de contenidos puede ser muy bien aprovechado por los políticos para lograr varios beneficios. La producción de un material de calidad, permite educar al electorado. Por ejemplo, un buen artículo puede explicar cuál es la importancia de determinados proyectos o por qué votar en contra o a favor de algo. Otra ventaja es la propagación de la imagen del candidato. Buenos contenidos tienden a ser compartidos en las redes sociales, de esa forma, el político y sus propuestas alcanzan más personas. Por último, también es posible generar "leads", es decir, atraer personas a través de contenidos, conducirlos a una comunidad y transformarlos en sus apoyadores.
5. Presencia en las redes sociales
El contacto con los electores es muy importante. Es a partir de él que surgen ideas para implementar acciones, no solo de comunicación, sino también de propuestas y proyectos. Las redes sociales permiten que esa comunicación sea efectiva. Un político que se interesa en escuchar y entender a las personas, mantiene lazos que, incluso, pueden colaborar si ocurre un intento de reelección del candidato. Otro beneficio es la posibilidad de mantener al pueblo informado al respecto del trabajo de un político, como por ejemplo, cuáles fueron las medidas que ha tomado para mejorar la seguridad en un barrio.

¿Qué ejemplos de Marketing  Político existen?

Existen muchos ejemplos de acciones políticas basadas en el uso del marketing.
Si has acompañado las elecciones presidenciales americanas de 2016, es muy probable que hayas visto el caso del senador Bernie Sanders.
Senador junior de los Estados Unidos por el estado de Vermont y precandidato del Partido Demócrata, Sanders tenía menos del 3% de las intenciones de voto en las primarias del partido.
Para resolver la falta de financiamiento, su equipo elaboró ​​una estrategia de recaudación de fondos en línea, contactando cada elector del partido con un mensaje personalizado.

El resultado de esta campaña, dirigida por un trabajo de análisis de datos, fue increíble: $ 218 millones de dólares alcanzados con pequeños donantes, generando un promedio de $ 27 dólares por donación.
Para aumentar su popularidad, Bernie invirtió en la producción de contenido. Ha grabado más de 550 videos hablando sobre sus propuestas y proyectos. Los videos han generado más de 42 millones de visitas solo en Facebook.
Como resultado, Sanders y su equipo vieron los 3% transformarse en 43%, llegando muy próximo de ganar las primarias.
Ahora que ya sabes lo que es marketing político y las acciones que necesitan ser desempeñadas para que el mandato sea realmente efectivo .

Los elementos de la estrategia electoral

Cada actor político interesado en darle forma a la campaña electoral tiene que tomar en cuenta los cinco factores básicos de toda estrategia electoral, a saber:

El objetivo de una campaña electoral

El objetivo de toda campaña electoral es obtener la mayor cantidad de votos posibles que haga posible que un candidato o partido logre ganar una elección, lo que permite ostentar el cargo o los cargos públicos que son el objeto del proceso electoral.
No obstante, estratégicamente el objetivo de la campaña, aparte de movilizar a un potencial electorado, puede ser desmovilizar el votante del adversario.

El liderazgo de una campaña electoral

El liderazgo, aun cuando muchos creen que se centra en el candidato no es así. El verdadero liderazgo de una campaña electoral lo ejerce el jefe de campaña por medio de su comando de campaña, el cual está conformado por un equipo profesional dedicado a realizar cada una de las acciones propias de la campaña electoral. Como siempre me gusta recordar, no existen personas perfectas pero si se pueden armar equipos perfectos o de alto rendimiento.

El tiempo en la campaña electoral

La organización es el conjunto de equipos que responden al comando de campaña y que está estructurado para cumplir las diferentes tareas (aire y tierra) de la campaña electoral, desde medios, sala situacional, propaganda, logística, movilización, equipo electoral, formación,… hasta el equipo de asesores o estrategas son parte del engranaje de la organización de una campaña electoral.

El espacio en la campaña electoral

El espacio tiene que ver con el área geográfica y política que conforma la circunscripción electoral. También se incluye los sectores fuertes y débiles de la candidatura, los cuales deberán tener una atención según cada caso.
Tomando en cuenta estos elementos estratégicos, una campaña electoral tiene los siguientes pasos:

1. Análisis coyuntural
2. Programación de la campaña
3. Segmentación electoral

4. Establecimiento de alianzas
5. Obtención de recursos para la campaña

Objetivo

El objetivo de una campaña electoral

El objetivo de toda campaña electoral es obtener la mayor cantidad de votos posibles que haga posible que un candidato o partido logre ganar una elección, lo que permite ostentar el cargo o los cargos públicos que son el objeto del proceso electoral.
No obstante, estratégicamente el objetivo de la campaña, aparte de movilizar a un potencial electorado, puede ser desmovilizar el votante del adversario.

Líderazgo

El liderazgo de una campaña electoral

El liderazgo, aun cuando muchos creen que se centra en el candidato no es así. El verdadero liderazgo de una campaña electoral lo ejerce el jefe de campaña por medio de su comando de campaña, el cual está conformado por un equipo profesional dedicado a realizar cada una de las acciones propias de la campaña electoral. Como siempre me gusta recordar, no existen personas perfectas pero si se pueden armar equipos perfectos o de alto rendimiento.

Organización

La organización de la campaña electoral

La organización es el conjunto de equipos que responden al comando de campaña y que está estructurado para cumplir las diferentes tareas (aire y tierra) de la campaña electoral, desde medios, sala situacional, propaganda, logística, movilización, equipo electoral, formación,… hasta el equipo de asesores o estrategas son parte del engranaje de la organización de una campaña electoral.

Tiempo

El tiempo en la campaña electoral

La organización es el conjunto de equipos que responden al comando de campaña y que está estructurado para cumplir las diferentes tareas (aire y tierra) de la campaña electoral, desde medios, sala situacional, propaganda, logística, movilización, equipo electoral, formación,… hasta el equipo de asesores o estrategas son parte del engranaje de la organización de una campaña electoral.

Espacio

El espacio en la campaña electoral

El espacio tiene que ver con el área geográfica y política que conforma la circunscripción electoral. También se incluye los sectores fuertes y débiles de la candidatura, los cuales deberán tener una atención según cada caso.
Tomando en cuenta estos elementos estratégicos, una campaña electoral tiene los siguientes pasos:

1. Análisis coyuntural
2. Programación de la campaña
3. Segmentación electoral

4. Establecimiento de alianzas
5. Obtención de recursos para la campaña

El espacio en la campaña electoral

Paso 1: Análisis coyuntural
En análisis coyuntural es un trabajo de investigación que parte de la posición política actual, así como del candidato y/o organización política; para recabar la suficiente información sobre el momento histórico actual, identificando los principales contendores, sus relaciones, los aliados y las relaciones, y la masa electoral, sus opiniones, aspiraciones, anhelos, esperanzas, necesidades y problemas. En el análisis de coyuntura se deben definir qué elementos son estructurales al caso de estudio, cuáles son las principales contradicciones políticas, económicas, culturales y sociales presentes en el espacio donde se realizará la campaña electoral. Con toda esta información el análisis de coyuntura debe versar sobre los posibles escenarios inmediatos durante la campaña y posterior a ella. La finalidad es poder tener una idea general que pueda ser ampliada en los aspectos que se consideren claves por la organización o candidato. La campaña electoral vista como un conjunto de escenarios probables permite al equipo responsable poder estructurar el eje rector de la campaña, el marco discursivo, las fortalezas y debilidades de la candidatura, las opciones de alianzas electorales y los diferentes canales de comunicación política que pueden utilizarse para llegar de forma efectiva al electorado.
Paso 2: programación de la campaña electoral
La campaña electoral debe ser planificada y diseñada. Por tanto, en este paso se debe elaborar el plan de marketing político electoral, en el cual se definen cuál es el marco discursivo de la campaña. En este marco discursivo se debe construir una narrativa en la cual el centro de los mensajes que emite el candidato lo hacen ver como la mejor opción para resolver los problemas y necesidades del elector. A la vez que se establece cuáles son los elementos simbólicos que representan estos factores negativos que deben ser resueltos mediante el poder del voto. En síntesis, la programación de la campaña se centra sobre la propuesta de valor del candidato, los canales por los cuales esta propuesta llega al elector según el segmento determinado por los datos obtenidos previamente. Igualmente, se definen las diferentes estrategias y las respectivas tácticas de la comunicación política que han de convencer al elector de participar por la opción que representa el candidato. Sumado a ello, la programación de la campaña electoral debe establecer cuáles son los indicadores clave que permitirán desde la sala situacional hacer el seguimiento a la campaña con la finalidad de tomar los correctivos de forma oportuna y eficaz.
Paso 3: segmentación electoral
La segmentación electoral es el proceso de prospección política con el fin de identificar 3 tipos electorales, en función de sus preferencias, implicación y motivaciones: -Electores que pueden ser multiplicadores del mensaje del candidato por diferentes canales, que incluyen desde círculos íntimos, familiares y laborales hasta redes sociales. –Electores decididos por la propuesta electoral, pero que solo van a emitir el voto. -Electores indecisos que con alguna o poca inclinación por otros candidatos pueden ser convencidos de forma definitiva en favor de la propuesta de la campaña electoral. Estos tres tipos de electores deben ser segmentados tomando en cuenta criterios que permitan definir targets políticos basados en aspectos demográficos, geográficos y psicológicos. Un caso aparte dentro de esta «segmentación» sería la comunicación para la desmovilización de aquellos electores que jamás nos votarán, y para lo que las campañas de contraste suelen arrojar resultados significativos.
Paso 4: establecimiento de alianzas para la campaña electoral
Una vez reconocida la capacidad electoral propia, se deben identificar otros factores políticos y sociales cuya similitudes permiten en la coyuntura electoral establecer una fórmula electoral que concentre la mayor cantidad de votos. En algunas campañas electorales se pueden sumar representantes de organizaciones sociales, culturales, deportivas, sindicales y de muchas otras características que pueden ayudar a llegar a públicos objetivo. Se debe recordar que la política es un arte que incluye la capacidad humana de hacer alianzas con otras personas. Partiendo de este concepto, el establecimiento de alianzas es un paso fundamental de toda campaña electoral. Otro nivel de alianzas es el que se puede dar con otras organizaciones políticas o candidatos con algunas características comunes. Este tipo de alianza en algunas ocasiones suma a la campaña no solo potencial electoral sino las estructuras políticas de los aliados.
Paso 5: obtención de recursos para la campaña electoral
La obtención de los recursos para la campaña electoral incluye los determinados por el talento humano, los logísticos y los financieros. En el marco del talento humano incluye el personal especializado en campañas electorales, estrategia y comunicación política; los especialistas en marketing y manejo de redes, así como personal menos calificado que puede aportar mucho valor. De igual manera todos los voluntarios y activistas que participaran de forma activa en la estrategia de comunicación y movilización. En los primeros existe un auge en las áreas especialidades en el marketing político. Si quieres saber más sobre la asesoría política te propongo leer estos artículos sobre la consultoría online y los servicios que presto como asesor. En lo que respecta al personal menos cualificado la conformación de equipos mucha veces se hace con personal voluntario. En cuanto a los recursos logísticos, se incluyen desde alimentos, transporte, recursos de comunicaciones hasta inmuebles, vehículos,… que pueden ser obtenidos como colaboraciones y pagados por la campaña electoral. Esa obtención de recursos financieros está sujeta a las leyes electorales de cada país. En los últimos años se ha registrado un aumento de las microdonaciones, gestionadas con plataformas tecnológicas. Otra novedosa fórmula son los microcréditos: los activistas, simpatizantes o militantes prestan a la campaña pequeñas cantidades económicas, que posteriormente son devueltas con intereses.